Saturday, January 22, 2005

La ley bajo los escombros.

No voy a hablar mucho de este libro. No hay nada que pueda decirse cuando uno se siente tan avergonzado, tan dolorosamente avrgonzado.
Gabriel Levinas nos ofrece en este breve volumen una serie de pruebas que, si bien no nos llevan sobre pista de los culpables, nos hacen ver que tampoco hay muchas posibilidades de que esto suceda. El libro está muy bien documentado y la presentación de los datos -al igual que su análisis- es concisa y equilibrada (a éste respecto el libro incluye en su parte final la reproducción total de un reportaje realizado por Horacio Bervitsky, en el que el abogado Gregorio da razones opuestas a las del propio Levinas).
Hay veces que debemos bajar de los etéreos aires de la literatura y revolcarnos un poco en la miseria que nos rodea. No es placentero, pero si no lo hacemos corremos el riesgo de cegarnos por voluntad propia, y si bien "los macarras de la moral", como bien dice Serrat, son quienes tienen más posibilidades de salirse con la suya, por lo menos uno debe tener el buen tono de no ayudarlos en sus intenciones.

Thursday, January 20, 2005

Hero

Quienes habitualmente se acercan a este blog sabe que no soy muy aficionado a la televisión, me agota tener que cambiar constantemente de canal para no encontrar nada que me agrade. Para lo que sí uso el aparato de T.V. es para ver cine y conciertos, los que alquilo o compro para disfrutarlos sin cortes publicitarios ni comentarios hechos por conductores que no saben -ni les interesa- nada del tema.
Pero aún dentro del amplio espectro de películas que se incluyen dentro del genérico término de cine, no soy muy afecto a las películas donde la acción prime por sí misma, sin el apoyo de una buena historia que la justifique; no soy muy afecto, en síntesis, a las películas de artes marciales en general o películas -como decía un amigo no sin cierto dejo despectivo- "de chinitos voladores".
Así que cuando alguien apareció por casa con Hero me preparé paraun par de horas de patadas, trompadas, huesos rotos y acrobacias varias, todo machacado con gritos cortos y chillidos agudos.
Y bien, la realidad fue bien otra: debo reconocer que me sorprendí. Hero resultó ser una muy buiena película. Sí, ahí están las peleas y todo eso, pero éstas son realizadas como una danza, persiguiendo un fin coreográfico; con una fotografía asombrosa y un ligero tono simbólico.
Las actuaciones son buenas, medidas, pero hay que reconocer que el idioma pesa mucho a la hora de la inevitable personificación. Aún así se hace notar la mano del director a la hora de mantener a los distintos personajes casi a un mismo nivel de atención, cosa que ayuda mucho al desarrollo de la trama y al equilibrio general de la historia.
Dejo para lo último el comentario sobre lo mejor de la película: el guión. No creo estar muy lejos de la verdad cuando supongo que hay en Hero algún homenaje a Rashomon de Akira Kurosawa. En ésta última, algunas personas deben declarar ante unos jueces sobre un crimen, las distintas historias que cada uno narra sobre los hechos nos son mostradas según los ppersonajes las van narrando, así, el espectador va recreando los verdaderos hechos. En Hero, un personaje solitario se enfrenta al emperador, y desde aquí el medio narrativo es similar: a medida que el personaje narra la historia los hechos nos son mostrados a los espectadores. En ambas películas la tensión crece de manera similar; a primera historia nunca es la verdadera y a cada nueva narración nuevos datos se suman para aclarar ciertos puntos importantes.
Como en toda película de tono heroico, grandilocuente, Hero está plagada de acciones humanas que rozan lo increíble o lo magnífico, pero estos hechos nos son mostrados más como símbolos que como realidades, y están hechos con tan buen gusto y delicadeza que en ningún momento caen en el absurdo o ridículo. Afortunadamente.

Friday, January 14, 2005

Lewis Carroll.

Éste fue el primer libro que tuve en EE.UU., y fue un regalo. Sin duda, los libros que hemos leído en nuestra infancia y adolescencia son aquellos que más profundamente nos marcan; quizás porque el espíritu y el intelecto de un chico sean una arcilla blanda, aún sin forma propia, maleable, lo cierto es que las huellas que esas páginas dejan en nosotros difícilmente se borren.
No voy a criticar aquí, como suelo hacer con los libros que voy leyendo, el libro cuya tapa ven más arriba (tampoco estaría en condiciones de hacerlo, aún si quisiera, cuando en la tapa se lee "Obras Completas" quiere decir exactamente eso. Este volumen contiene desde los dos libros de Alicia hasta los trabajos de lógica pasando por la poesía de Carroll), sino que simplemente quiero recordar a Lewis Carroll en el día de su nacimeinto. De hecho, hoy Carroll cumpliría 107 años.
Para quienes disfrutamos (y a veces lo seguimos haciendo) de las páginas de Charles Lutwidge Dodgson aquí les dejo uno de sus clásicos.
Sí, ya sé que está en inglés, pero también les dejo un enlaze a algunas traducciones, y digo algunas porque la traducción de este poema en particular ha acarreado cientos de análisis, notas, comentarios, opiniones, etc. Y lo seguirá haciendo, sin duda. ¿Cuál de todas les gusta más?

Jaberwocky
By Lewis Carroll
'Twas brillig, and the slithy toves
Did gyre and gimble in the wabe:
All mimsy were the borogoves,
And the mome raths outgrabe.


"Beware the Jabberwock, my son!
The jaws that bite, the claws that catch!
Beware the Jubjub bird, and shun
The frumious Bandersnatch!"


He took his vorpal sword in hand:
Long time the manxome foe he sought-
So rested he by the Tumtum tree,
And stood awhile in thought.


And, as in uffish thought he stood,
The Jabberwock, with eyes of flame,
Came whiffing through the tugey wood,
And burbled as it came!


One, two! One, two! And through and through
The vorpal blade went snicker-snack!
He left it dead, and with its head
He went galumphing back.


"And hast thou slain the Jaberwock?
Come to my arms, my beamish boy!
O frabjous day! Callooh! Callay!"
He chortled in his joy.


'Twas brillig, and the slithy toves
Did grye and gimble in the wabe:
All mimsy were the borogoves,
And the mome raths outgrabe

Traducciones

Thursday, January 13, 2005

Las señales de la memoria.

Las señales de la memoria es la transcripción de unas charlas mantenidas entre Juan José Sebreli y Orfilia Poleman en 1986. Debido a éste último hecho faltan en este libro referencias a las obras más importantes y ambiciosas de Sebreli como El asedio a la modernidad o Escritos sobre escritos ciudades bajo ciudades.
Hay muchos aspectos a destacar en este volumen, por ejemplo la notable y saludable capacidad autocrítica que tiene Sebreli, quien no tiene problema alguno en reconocer errores -algunos de ellos profundos- en trabajos, libros o formas de pensar anteriores; cosa ésta que le ocurre a todo el mundo, obviamente, pero que pocos están dispuestos a aceptar y mucho menos a declarar abiertamente.
Nadie puede dudar de la inteligencia ni del amplio y profundo nivel cultural que Sebreli posee, pero esto, a veces, juega en su contra, ya que por momentos -sobre todo en los primeros capítulos- esa misma capacidad y profundidad intelectual lo hace perderse en tediosas y extensas enumeraciones que no hacen otra cosa que entorpecer la lectura. Cuando Sebreli deja de lado estos asuntos y se pone a pensar y a transmitir esos pensamientos, el libro se torna interesantísimo, amplio, profundo, inteligente. Uno, quizás, pueda disentir con las ideas de este autor, pero no puede dejar de agradecer ni de admirar esa gran amplitud de conceptos que incluyen sus ideas. No podría ser de otro modo, podría decirse, ya que un verdadero pensador jamás sería dogmático ni determinante en su exposición; pero bien sabemos que la historia nos ha mostrado a varios de esos personajes que para tapar la debilidad de sus ideas no hacen más que intentar degradar a las ideas ajenas.
Hay un hecho que me llamó la atención y es que Sebreli dice cosas como: "No comparto la boga del barroco" (Pág. 62) o, en el siguiente capítulo: "Como en la historia de la literatura, también en la historia de las artes plásticas ocurre que los pintores de segundo orden son más representativos de su época y de su sociedad que los grandes [...] Por eso me dediqué a la búsqueda de pintores olvidados y aún desdeñados, ..." (Pág. 82). Quizás Sebreli tenga algo de razón, en realidad ese solo tema sería suficiente para todo un ensayo, pero me quedó la extraña sensación de que ese desdén por las grandes figuras artísticas en desmedro de las sedundarias se parece más a un vedettismo intelectual, a una forma de mostrar una cultura hiperdesarrollada, ya que muy poca gente -incluidos intelectuales de renombre- estarían en condiciones, no ya de refutar sino, siquiera, de opinar al respecto.
De todos modos, esta es una sensación mínima y pasajera; en líneas generales la mayor parte del libro es grato de leer, aunque uno no siempre esté a la altura intelectual de Juan José Sebreli.

Sunday, January 02, 2005

Las Cosmicómicas.

Las cosmicómicas es un libro raro. Contiene doce relatos independientes (con un sólo elemento en común: el personaje principal) pero que se disfrutan leyéndolos como un todo. Es un libro entretenido pero que difícilmente uno se anime a recomendar.
Cada relato tiene la misma forma: un encabezamiento en el que se destaca un dato científico en particular y luego el cuento en sí, en el cual el personaje nombrado (llamado Qfwfq) narra su experiencia en el caso. Pra que tengan una vaga idea de qué va el asunto, aqui les transcribo los comienzos de dos cuentos: "Un signo en el espacio" y "Juegos sin fin", respectivamente.

"Situado en la zona exterior de la Vía Láctea, el Sol tarda casi 200 millones de años en cumplir una revolución completa de la Galaxia.

Exacto, es el tiempo que tarda, nada menos -dijo Qfwfq-, yo una vez al pasar hice un signo en un punto en el espacio, a propósito, para poder encontrarlo doscientos millones de años después, cuando pasáramos por allí en la segunda vuelta."

"Si las galaxias se alejan, el enrarecimiento del universo es compensado por la formación de nuevas galaxias compuestas de materia que se crea ex novo. Para mantener estable la densidad media del universo, basta que se forme un átomo de hidrógeno cada 250 millones de años por cada 40 centímetros cúbicos de espacio en expansión. (Esta teoría, llamada del "estado estacionario", ha sido contrapuesta a la otra hipótesis de que el universo fue originado, en un momento preciso, por una gigantesca explosión.)

Yo era un chico y ya me había dado cuenta -contó Qfwfq-. Los átomos de hidrógeno los conocía uno por uno, y cuando aparecía uno nuevo lo sabía. En los tiempos de mi infancia para divertirnos sólo había en todo el universo átomos de hidrógeno, y no hacíamos más que jugar con ellos, yo y otro chico de mi edad que se llamaba Pfwfp."

A partir de allí Calvino se dedica a jugar son todo lo que se ponga a su alcance: Personajes, teorías, ideas, situaciones, palabras, etc. etc. El resultado es un libro divertido y que a veces me ha arrancado algunas buenas carcajadas ("Los años-luz") pero, repito: es un libro que no me haría recomendarlo, ya que el tipo de humor que maneja y estas formas de literatura tan libres no siempre son del agrado de la mayoría de las personas. (Cosa que me ha pasado con algunos libros de Stanislaw Lem, por ejemplo.) Pero quien no tenga ideas preconcebidas con respecto a lo que debe ser la literatura y quien disfrute de un poco de humor simple, sano y no pocas veces surrealista, hará bien en darle una oportunidad a éste libro que no tiene más pretensiones que divertir.









Tuesday, December 28, 2004

Portraits

Portraits es una maravilla. Es, a primera vista, un libro simple: una selección de fotografías de personas de todo el mundo. Pero la relaidad es otra. Portraits es una "Summa" humanista, una maravillosa muestra de la hermandad humana, más simple y poderosa que cualquier vulgar idea religiosa.
Steve McCurry es un reconocido fotógrafo de National Geographi Society y a reunido en este volumen una serie de retratos -la mayoría primeros planos- asombrosos. La edición de Phaidón es impecable. Sólo una página de texto en todo el libro y luego solo fotos, fotos y más fotos; éstas están ubicadas -correctamente- en las páginas impares, en la parte baja de las páginas pares dos líneas indican la locación de la fotografía.
En estos momentos de violencia mercantil y odio gratuito Portraits podría ser usado como un buen antídoto, como un recordatorio de que las diferencias humanas no son más que un invento creado por algunos en beneficio propio.
Repito: Portraits es una auténtica maravilla en forma de libro.

Para quien quiera ver algunas muestras de éste libro (y de otros trabajos de Steve McCurry) puede pasar por aquí y por aquí.
Que lo disfruten.

Monday, December 06, 2004

Museo. Jorge Luis Borges - Adolfo Bioy Casares.

Realmente no creo que haya escritor que, después de muerto, haya publicado tantos libros. Se nota que Don Jorge Luis es aún una fruta jugosa y que Doña María Kodama es un exprimidor concienzudo.
Vayamos por partes y en orden, comencemos por la portada. Ésta es sobria y elegante pero desafortunada. Para empezar figuran ambos nombres, pero en medio de ellos, en un segundo plano, está la firma manuscrita de Borges, lo que es una descortesía para con Bioy Casares, descortesía que Borges no hubiera permitido. Luego sigue un viñeta de dos personas jugando al ajedrez, también incorrecto, pues aunque pueda darse dentro de cualquier grado de amistad, el ajedrez significa competencia, cosa que jamás hubo entre Borges y Casares.
A continuación el nombre "Museo" y un subtítulo "Textos Inéditos". Burda mentira. Alguno de ellos será inédito, pero la mayoría ya había sido publicado con anterioridad. Por ejemplo, en la parte más importante (por tamaño) del libro; la que se titula, precisamente, "Museo" y que va de la página 45 hasta la 109, la mayor parte son textos publicados por el propio Borges y el resto es la consabida ensalada de textos de autores varios (textos que no me extrañaría leer en "De jardines ajenos", libro de Bioy Casares que no he leído aún). Digo yo: ¿Cuántas veces puede leerse el sueño de Chuang Tzu?
Siempre es un placer leer a estos dos autores que tanto se querían y que tanto han disfrutado escribiendo juntos; lo único que pido es que se dejen de publicar estos refritos de cosas que ya todos conocemos y de aquellas que desconocemos, que sólo se publiquen las páginas que Borges y Bioy Casares hubiesen publicado. ¿Ellos hubiesen autorizado la publicación en un libro del folleto sobre la leche cuajada de La Martona? Todos aquellos que conocemos a estos dos autores conocemos de sobra la historia del famoso folleto. ¿Pero qué valor tiene hoy publicarlo en un libro que lleva en la tapa semejantes nombres?
En fin, María; ¿Cuál es la próxima sorpresa?

Wednesday, December 01, 2004

Cuentos de Eva Luna.

Este es el primer libro que leo de Isabel Allende, y a raíz de las críticas opuestas a las que se ha visto expuesta esta escritora, me incliné por un libro de cuentos.
El resultado final es bastante bueno; aunque particularmente no creo que la escritura de Isabel Allende agrege nada nuevo ni temática ni estilísticamente hablando. Los cuentos tienen como común denominador dos temas: las mujeres y el amor. Y, repito, no están nada mal; incluso algunos de ellos son muy buenos ejemplos de escritura breve ("Vida interminable", por ejemplo, aunque las dos líneas finales podrían ser un poquito mejores; también "Clarisa" y "María la boba" podrían considerarse dentro de esta categoría.) Algunos otros no son muy originales en la temática ("Cartas de amor traicionado", por ejemplo, es una nueva versión de Cyrano de Bergerac y en "Un discreto milagro" uno de los personajes -Gilberto Boulton- se parece muchísimo al Carlos Argentino Daneri de "El Aleph" de Borges).
En cuanto al estilo Isabel Allende se mueve dentro de un esquema clásico: Introducción-nudo-conclusión, con descripciones muy gráficas, lo que la coloca al borde de un realismo mágico leve.
La galería de personajes es muy variada, al igual que las situaciones en las que están ambientadas las historias lo que hace de "Cuentos de Eva Luna" un buen comienzo para conocer a Isabel Allende aunque aquellas personas que hayan leído mucho a García Márquez, por ejemplo, la encontrarán muy poco innovadora.

Saturday, November 27, 2004

Live at Montreux 1982 & 1985.

Un nuevo DVD de Stevie Ray Vaughan, y doble. ¿Qué más se puede pedir?
Este DVD contiene los dos conciertos que SRV dió en el Festival de Jazz de Montreux y que han quedado como verdaderos clásicos y -como corresponde a verdadera buena música-, los veinte años que llevan encima no han desgastado en lo más mínimo.
El primer DVD contiene el documental "Success In Disguise" (con entrevistas a los dos integrantes de la banda restantes, Chris Layton y Tommy Shannon, y otras a Jackson Brown y John Mayer) y el concierto de 1982, el que sólo contiene ocho canciones, ya que Stevie Ray Vaughan no regresó a tocar los clásicos "bises" debido a que parte del público lo abucheó. Sí, así como están leyendo: a partir de la tercera o cuarta canción parte de la audiencia abucheaba cada vez que terminaba una canción. Supongo que para un público acostumbrado a un Jazz clásico y a guitarristas como Pat Metheny por ejemplo, ver a un tipo desconocido (SRV recién había editado su primer disco) tocando a la velocidad y al ritmo que Ray Vaughan lo hacía (y terminando alguna canción, como "Texas Flood" tocando con la guitarra en la espalda) sería algo así como ver un escupitajo en la cara de La Gioconda. Pero como dice Chris Layton en el documental, tres años después tuvieron la oportunidad "de rehabilitarse -no a ellos ni a la audiencia- sino la situación", dando a entender que lo que ocurrió fue ma sbien un malentendido.
Y parece ser que Layton tenía razón, ya que el segundo DVD, el que contiene el concierto de 1985, es una fiesta desde el primer acorde. Aquí está el concierto completo (13 canciones) y tanto la banda como la audiencia parecen encontrarse en el mismo cielo; afortunadamente, parte de esa energía pasa a través de la pantalla y nos deja -aunque sea por unos momentos- ser parte de la fiesta.

Wednesday, November 24, 2004

Real Gone.

Un disco de Tom Waits es siempre muchas cosas: una felicidad, una sorpresa, una sonrisa, una lectura. Real Gone está bien fresquito, de hecho, creo que no tiene más de un mes. Y bueno, la verdad es que no hay mucho para decir, solo hay que escucharlo o, como hago yo, escucharlo y reescucharlo una y otra vez.
Real Gone es un poco más sólido que Blood Money, el anterior disco de Waits, (que fue editado en el 2002 y que, dicho sea de paso, junto a Blue Valentines es uno de mis discos favoritos de éste músico); pero cuando me refiero a sólido hablo de una mayor homogeneidad en el estilo de las canciones que lo componen. Blood Money es más jugado, más creativo quizás; pero esa variedad le da una consistencia más débil.
En Real Gone hay un par de canciones en donde Waits juega con ritmos latinos, pero siempre dentro de un esquema de blues clásico. Generalmente esto Tom Waits lo hacía con la percusión, cosa que aquí también hace, lo que da una pauta de lo que son las canciones de este disco: percusión extraña (minimalista, sincopada a veces, con variedad de instrumentos -incluso en alguna ocasión es la propia voz de Waits la que hace las veces de percusión, al mejor estilo Bobby McFerrin o como en "Medula" de Bjork), guitarras semi distorsionadas, y la voz de Tom Waits que rara vez baja a algunos tonos puros; generalmente se mantiene en esos tonos graves y roncos que tan bien quedan en sus canciones más rítmicas.
Un punto en contra: Aunque el diseño de tapa y el arte en general me gusta bastante (las letras negras están en relieve, como si hubiesen sido creadas salpicando el papel con óleo o alguna pintura similar), la información es confusa. En la contratapa figuran catorce canciones nombradas con solo un nombre; en el libro hay quince letras de canciones, aquí con el nombre completo; el disco en sí tiene en realidad dieciseis pistas; en la información de los músicos que intervinieron an cada grabación solo figuran nueve canciones y, para terminar de complicar las cosas, el orden en la contratapa, en el libro y en el disco no es el mismo. En definitiva: El disco es genial, pero es complicado saber qué canción se está escuchando y dónde está la letra.

Saturday, November 20, 2004

Nueve Cuentos.


Hay pocos libros a los que vuelvo una y otra vez y a los que siempre leo con un inmenso placer. Creo que ésta es la tercera vez que leo Nueve Cuentos, y la verdad es que lo encontré tan fascinante como siempre. Salinger es bien conocido por su novela The Catch In The Rye (traducida de diversa forma en español) y, aunque es una novela estupenda creo que Nueve Cuentos es superior. La sencillez hecha forma y la observación como estilo son los dos puntos fuertes de estos relatos; las comparaciones exactísimas y los diálogos manejados en forma brillante son los que posibilitan la relectura de stos cuentos maravillosos.
Ya sé que no hay perfección en estas cosas de la literatura y del arte en general, pero siempre he considerado a "Un día perfecto para el pez banana" como uno de los cuentos que más se acerca a la perfección absoluta (también incluyo a "Giro" o "Walsh" de Faulkner o "El Aleph" de Borges, pero por muy diferentes motivos).
Otra muestra de la calidad de este libro se encuentra en el hecho de que -generalmente- un libro de cuentos tiende a ser desparejo. Aún cuando alguien se haya tomado el trabajo de realizar una compilación de diferentes autores, el resultado final será un volumen con altas y bajas, como ondas concéntricas en el agua. Sin embargo éste libro de Salinger es fuerte y sólido, aunque cada uno de los relatos es diferente.
Repito: cada uno de los relatos tiene sus propios méritos, así, cada lector seguramente escogerá un cuento diferente; pero seguramente todos estaremos de acuerdo en que Nueve Cuentos es uno de los mejores libros de relatos que se haya escrito.

Friday, November 12, 2004

Ultimo Round.

Hacía rato (años) que no leía algo de Cortázar, y la verdad es que no veo una buena razón por la cual dejé pasar tanto tiempo. Cortázar -para mí- siempre formó parte de una extraña categoría, la de aquellos escritores que me gustaban mucho pero sobre los cuales no veía ninguna de las cualidades técnicas o estéticas que hacen que me acerque a tal o cual libro (Philp K. Dick, Bukowski, Kafka entran en esa categoría).
Último round fue un grato reencuentro. El libro es un compendio de artículos, poemas, poemas experimentales, cuentos, notas, observaciones, diarios. Algunas de esas páginas, también, se acompañan con fotos o dibujos de diversos autores (incluidas algunas del prpopio autor). Pero a pesar de lo desparejo del volumen lo bueno que tiene es que es todo Cortázar; de la primera a la última pàgina. Siempre está presente el aspecto lúdico inherente a los textos de Julio Cortázar, ese intangible humor que nos hace ver definitivamente a un personaje o a una situación en un par de palabras.
Aún así, el mejor texto es la carta-artículo con el que se cierra el volumen y que fuera publicada por la Revista de la Casa de las Américas en 1967. El texto lleva por título "Acerca de la situación del intelectual latinoamericano" y a pesar de tener casi treinta años tiene una vigencia increíble, lo que no es indicativo -como uno piensa en un primer momento- de lo "adelantado" que estaba Julio Cortázar; sino de algo bastante más triste: de lo poco que ha avanzado el hombre y su civilización en esos treinta años. Lamentablemente ese texto es demasiado extenso como para ser transcripto aquí en su totalidad y estoy convencido de que debe ser leído en su totalidad para disfrutarlo, comprenderlo y analizarlo.
David Cronenberg dijo sobre El almuerzo desnudo, de Burroughs: "Es un libro que tiene la cualidad de que uno puede tomarlo, abrirlo en cualquier parte, leer unas páginas y volverlo a colocar tranquilamente en la biblioteca"; años después yo sentiría lo mismo con La exhibición de atrocidades, de J. G. Ballard (Si al guien tiene este libro -preferiblemente en la edición de Minotauro- que se ponga en contacto conmigo y quizás podamos ponernos de acuerdo en algún precio), ahora sumo a Último round a esos libros, pero con una aclaración: en un primer momento no parecería justo que considerara a Último round junto a El almuerzo desnudo y La exhibición de
atrocidades, ya que éstos dos libros pretenden ser considerados como un solo relato, mientras que el libro del que hablo hoy es una colección de relatos independientes, lo que evidentemente lo hace apto para leer partes de él por separado; pero repito la sensación -por momentos física-(hermana de la "sensación física estética" de la que hablaba Borges refiriéndose a la poesía) que sentí al leer este libro: Último round es TODO Cortázar, y uno cree estar leyendo un volumen que tiene la solidez de un bloque, uno tiene la indescriptible sensación de que solo está observando distintas facetas de una misma realidad.

Tuesday, November 09, 2004

Unledded.

Quienes andamos por las cuatro décadas (y quienes tienen un poco más también) han crecido de la mano de ciertas bandas que -en mayor o menor medida- han marcado la futura historia de sus gustos musicales. Del mismo modo que ocurre en la plástica o en la literatura (Joyce-Faulkner-García Márquez-Toni Morrison serían los eslabones de una secuencia lógica en las letras, por ejemplo), mucha gente que no ha escuchado a Jimmi Hendrix, digamos, ha tenido un acceso indirecto a él a través de Stevie Ray Vaughan o de Red Hot Chilli Peppers, sin ir más lejos.
Quienes andamos cercad de los cuarenta, repito, éramos unos niños en la época dorada de bandas como Led Zeppelin. Y si uno no tenía la fortuna de contar con algún hermano mayor que lo desayunara con algunas de estas cosas bueno, corría el riego de perder ciertas cosas que luego iba a ser difícil recuperar (en mi caso particular creo que he sido muy afortunado. Mis padres escuchaban folklore, el que mi madre cantaba con una correcta voz de mezzo-soprano; mi hermana escuchaba música melódica, uno de mis hermanos escuchaba cosas más bien pesaditas, y mi otro hermano escuchaba un rock más suave y clásico. Así, en mi casa sonaba con igual naturalidad The Beatles, , José Larralde, Vox Dei, Sui Géneris, Quilapayún, Deep Purple o Alma y Vida). Y es así que el día de hoy mi esposa no entiende cómo puedo aplaudir como un estúpido frente a la T.V. luego de ver un DVD de Cecilia Bartoli y -acto seguido- poner "War at the Warfield" de Slayer y disfrutarlo de la misma visceral y natural manera.
Yo descubrí a Led Zeppelin mucho más tarde, cuando mi omnívora curiosidad me llavaba a meter la nariz en cuanta batea se ponía a mi alcance o (¡mucho mejor!) en cualquier colección de discos de amigos o amigos de amigos. Y recién el año pasado, con la edición de "Led Zeppelin - DVD" tuvimos acceso a un concierto en vivo de esta banda. Ahora, la buena fortuna nos regala ésta otra maravilla que es Unledded. Éste concierto fue grabado en una presentación en MTV (tengo que darles crédito, no todo lo que hacen es malo después de todo) en 1994. También tiene unas tomas hechas en la ladera de una colina y una par de tomas (estupendas) en un patio y en un mercado de Marruecos; la primera de ellas junto a un grupo típico marroquí.
La puesta en escena es fantástica: la banda ocupando el centro del escenario (¿Por qué no invitaron a John-Paul Jones?), la Orquesta Metropolitana de Londres (cuerdas) a la derecha, y el Ensemble Egipcio a la izquierda. La texturas que se logran con esa cantidad y variedad de músicos e intrumentos en escena en maravillosa (Gallows Pole, por ejemplo, a pesar de ser una versión acústica, tienen una sorprendente fuerza; gracias a la variedad de cuerdas que se utilizan: bajo y guitarras de 6 y 12 cuerdas, banjo, mandolina y un instrumento típico egipcio del cual desconozco el nombre).
En definitiva: un DVD perfecto para revivir aquellos buenos momentos (o para conocerlos de una vez por todas). No dejen pasar: The Battle of Evermore, Since I've Been Loving You y Kashmir; después me cuentan.

Saturday, November 06, 2004

Sobredosis. Alberto Fuguet.

Sobredosis es un breve libro de cuentos que tiene cinco relatos. Al principio no está mal, sólo que Fuguet parece tener pocos recursos. Está bien que la juega de escritor actual y moderno, pero si ser actual y moderno significa que siempre hay que estas tomando, fumando, corriendo de la policía y mirando MTV... bueno, qué quieren que les diga...
Ése último punto que nombré creo que fue lo que más me aburrió: pareciera que Fuguet es incapaz de describir a un personaje o a una situación si no es mediante la comparación mediática con algún músico del nivel que se ve en la cadena televisiva que nombré o similar.
Como ejemplo, abro el libro al azar (páginas 34 y 35) y anoto:
"Nanny, una loca más reventada que él, [...] escucha a Led Zeppelin y todo,..."
"... y la mina -que es fea [...] y hasta escribe con seudónimo para la Rockstock"
"...así que cálmate, Drago, que no panda el cúnico, tú y los Goonies van, ..."
"Ahí están, ansiosos, medio asustados, mirando unos viedos de MTV que se consiguió el Rocky."
"Mejor pongamos a los B-52, Song for a Future Generation, dice el Lobo, que es retro-progre..."
"El Conejo aspira su pito, se lo pasa al Gato, que reparte una botella de pisco, pisco de 40 con un poco de ácido del que siempre se consigue."
"Atrás el Conejo y el Gato, que se dejó patillas y barba al estilo rockabully, onda Stray Cats/Elvis Costello..."

Lo dicho, en un primer momento, digamos el primer cuento, no está mal, ¿Pero quién puede aguantar esto durante TODO un libro?
Además siempre me han causado mucha gracia esta clase de escritores que la juega de superados o reventaditos o ambas cosas. Para que lo sepan, no es haciéndose propaganda como los malditos de este mundo quedaron en la historia, fue siendo lo que eran y dejando que el mundo se jodiera a sí mismo, ellos tenían otras cosas de las que preocuparse. Artaud, Baudelaire, Bukowski, Sade, Rimbaud, lo que ellos buscaron fue la belleza, las ideas, el sentido de la vida; ellos nunca buscaron el reconocimiento a través de una borrachera o de las drogas, eso fue accidental.

Friday, November 05, 2004

Yo-Yo Ma. Solo.



De vez en cuando la vida
se nos brinda en cueros
y nos regala un sueño tan escurridizo
que hay que andarlo de puntillas
por no romper el hechizo

Joan Manuel Serrat.

Esas palabras de Serrat me vinieron a la mente luego de COMENZAR a escuchar a este disco. Nunca había escuchado a Yo-Yo MA solo, siempre lo había hecho acompañado por orquestas o cuartetos; incluso tengo esa rareza que es el disco que grabara en vivo junto a Bobby McFerrin (Y que no recuerdo cómo se llama) o The Soul of Tango, disco en el que interpreta la música de Astor Piazzola.
Solo es un disco increíble. Obviamente, el hecho de no tener ninguna clase de acompañante obliga a Ma a utilizar toda la gama posible de técnicas y efectos, de llevar a su instrumento a todos los límites posibles. Bueno, esa es la ventaja de ser un virtuoso, de dedicar una vida a un objeto o hecho en particular; esa es la ventaja de ser Yo-Yo Ma.
Pero para el resto de nosotros, pequeños mortales, pequeños y simples observadores, por lo menos existe la tecnología; esa que nos permite guardar estas joyas sorprendentes en una cajita, ponérnosla en un bolsillo cualquiera, y en cualquier momento que querramos, desatar a la belleza en estado puro (ese sueño tan escurridizo) y dejarla flotar en el aire como a la última nota de este disco imprescindible.

Monday, November 01, 2004

El mito trágico del "El Ángelus" de Millet.

Dalí, además de ser un pintor de características únicas fue, también, un muy buen escritor. Si no han leído nada de él, acérquense a Diario de un genio, por ejemplo, y podrán acceder a un muy buen libro; pero antes deben estar preparados. La escritura de Dalí (o lo que escribe) es, no pocas veces, molesta, chocante, incómoda.
El mito trágico del "El Ángelus" de Millet, es un texto que Dalí escribió en Europa antes de tener que huir ante la llegada de los alemanes, en la segunda guerra mundial. En esa huída, este texto se perdería, para ser recobrado muchos años despues. En este libro, Salvador Dalí somete a este cuadro a un exhaustivo análisis paranoico-crítico, con las consiguientes complicaciones del caso. Complicaciones porque Dalí no se detiene ante nada para probar sus puntos de vista y sus observaciones. El encanto de este texzto radica -para mí-, en que el método paranoico-crítico no tiene ninguna base firme, ningún valor científico; pero las conclusiones de Dalí son maravillosas. El método paranoico-crítico no es más que otra creación estética de Salvador Dalí y es allí -unido a su muy buen estilo- donde el libro se deja leer y disfrutar. Repito: el disfrute sólo es posible si se toma cualquier libro de Dalí con las reservas del caso. Borges dijo que ante la lectura de una novela uno tiene que "suspender la incredulidad" para lograr así un pleno disfrute de la obra; en el caso de Dalí, además de la credulidad uno debe suspender, también, la lógica.


Saturday, October 30, 2004

El Capitán salió a comer y los marineros tomaron el barco.

Tengo una extraña relación amor-odio con Charles Bukowski. Digo extraña porque aún a los libros que me han gustado poco o nada los volvería a leer. Y no es masoquismo, es simplemente fascinación por este tipo. Si hecho una mirada a mis autores preferidos, me encuentro con autores de escritura compleja, densa, como Borges, Faulkner, Carpentier, Joyce; entonces ¿Qué me atrae de Bukowski? No lo sé. Simplemente sus libros me gustan mucho o me gustan bien poco, pero aún así nunca dejé uno de sus libros por la mitad.
El Capitán salió a comer y los marineros tomaron el barco, afortunadamente, entra dentro de la primera categoría. Es más: Creo que El Capitán... es el mejor libro que he leído de Charles Bukowski. Este es el último de sus libros y, de hecho, fue publicado póstumamente. Es un diario de sus últimos días y no porque estuviera enfermo o algo así, simplemente es el diario que llevó en esos días.Para ser más precisos, el diario termina en agosto del 1993, y Bukowski murió en 1994.
Y no voy a extenderme más ya que realmente no tengo mucho para decir, simplemente que lo disfruté como hacía rato que no disfrutaba un libro.

Les dejo un día/capítulo:

11/09/91 (01.20 Hs.)
Debería cortarme las uñas de los pies. Me duelen los pies desde hace dos semanas. Sé que son las uñas, pero no encuentro tiempo para cortármelas. Siempre estoy luchando por ese minuto, no tengo tiempo para nada. Claro que si pudiera alejarme del hipódromo tendría tiempo de sobra. Pero mi vida entera ha consistido en luchar por una simple hora para hacer lo que quiero hacer. Siempre había algo que se interponía en el camino hacia mí mismo.
Debería hacer un esfuerzo gigantesco y cortarme las uñas de los pies esta noche. Sí, ya sé que hay gente muriéndose de cáncer, que hay gente durmiendo en la calle en cajas de cartón, y yo estoy aquí parloteando sobre cortarme las uñas de los pies. Aun así, es probable que esté más cerca de la realidad que el tarugo que ve 162 partidos de béisbol al año. Yo ya he estado en mi infierno, sigo estando en mi infierno, así que no os sintáis superiores. El hecho de que esté vivo a los 71 años de edad, y parloteando de las uñas de los pies, es suficiente milagro para mí.
He estado leyendo a los filósofos. Son realmente tipos extraños, divertidos y alocados, jugadores.
Descartes llegó y dijo: estos tipos nos han estado largando pura mierda. Dijo que las matemáticas eran el modelo de la verdad absoluta y autoevidente. El mecanismo. Luego llegó Hume, con su ataque contra la validez del conocimiento causal científico. Y luego Kierkegaard: "Introduzco el dedo en la existencia; no huele a nada. ¿Dónde estoy?" Y luego llega Sartre, que afirmaba que la existencia era absurda. Adoro a estos tipos. Sacuden al mundo. ¿No les entrarían dolores de cabeza, pensando así? ¿No les rugía una avalancha negra entre los dientes? Cuando agarras a estos tipos y los pones junto a los hombres que veo caminar por la calle, o comer en los cafés, o aparecer en la pantalla del televisor, la diferencia es tan grande que algo se retuerce dentro de mí, me da una patada en las tripas.
Probablemente no me corte las uñas de los pies esta noche. No estoy loco pero tampoco estoy cuerdo. Bueno, no; puede que esté loco. De todas formas, hoy, cuando amanezca y lleguen las 2 de la tarde, estaré en la primera carrera del último día de carreras en Del Mar. He apostado todos los días, en todas las carreras. Creo que ahora voy a irme a dormir, con mis uñas como cuchillas arañando las benditas sábanas. Buenas noches.

Wednesday, October 27, 2004

Memoria de mis putas tristes.



Demasiado libro para tan poca novela. Lo que quiere decir y para dejarlo bien claro desde un principio: No está mal pero le falta.
Ahora, me explico: Memorias de mis putas tristes en realidad no es una novela, es un cuento publicado en un solo volumen con el afán de ganar unos mangos (cosa criticable si y solo si el objetivo fuese ése), o porque los editores se cansaron de esperar a que García Márquez escribiera algo más largo o terminara de completar el libro de cuentos en el que esta historia tendría su justo lugar. Y aquí está el primer punto en el que quiero detenerme: ésta historia, si hubiese formado parte de un volumen de cuentos, sería estupenda; ahora, como novela no lo es. Y alguien podrá preguntar:
¿En qué cambia el relato si se lo lee como novela o como cuento? ¿No es, acaso, la misma historia letra por letra y punto por punto? Pues sí, la historia es la misma. La diferencia estriba en que este volumen no lo escribió una persona cualquiera, la escribió Gabriel García Márquez, un Premio Nobel indiscutido (no como Pearl Buck, Darío Fo o Winston Churchill), la escribió un tipo capaz de obras como Cien años de soledad y Crónica de una muerte anunciada; así que uno (y creo que se tiene pleno derecho a ello) siempre quiere más. Eso es lo que se le demandará a cualquiera que tenga la capacidad para producir algo de calidad superior, ése es el precio que se debe pagar por ser Gabriel García Márquez.
Y aquí entro de lleno en el segundo -y más importante- punto. Memorias de mis putas tristes está bien escrita pero nada más, repito lo que dije antes: uno quiere más; y aquí no hay riesgo, no hay delirio, no hay búsqueda, no hay sueño. Sí hay una correcta escritura, sí hay puño, sí hay hábito, sí hay experiencia.
Un libro de García Márquez no es lo que está contenido entre la tapa y la contratapa, hoy un libro de García Márquez implica, también, la espectativa que se crea por él y lo que nos queda después; como la tensión de una cita a ciegas y el sueño -o la pesadilla- de la noche siguiente.

Nota al margen: Memorias de mis putas tristes me hizo recordar un libro (el cual espero que aún me esté esperando en Argentina) con el que tiene mucha similitudes pero al que considero muy, muy superior: Op Oloop, de Juan Filloy. Op Oloop (apócope de Optimus Oloop, todos los libros de Filloy tienen siete letras en sus títulos) es un hombre mayor, pulcro, rutinario, quien lleva un registro de sus relaciones sexuales (siempre con prostitutas). El día en que va a cumplir su milésima relación sexual invita a sus amigos a una cena para festejar, y de allí parte al prostíbulo. Luego querrá "salvar" a la joven prostitua en cuestión y morirá esa misma noche en una escena surrealista.
Transcribo de Memorias de mis putas tristes:

Nunca me he acostado con ninguna mujer sin pagarle, y a las pocas que no eran del oficio las convencí por la razón o por la fuerza de que recibieran la plata aunque fuera para botarla en la basura. Por mis veinte años empecé a llevar un registro con el nombre, la edad, el lugar, y un breve recordatorio de las circunstancias y el estilo. Hasta los cincuenta años eran quinientas catorce mujeres con las cuales había estado por lo menos una vez. (Pág. 16)

En síntesis: demasiado libro para tan poca novela y, si pueden, lean Op Oloop o cualquier otro libro del viejito Filloy y después me cuentan.

Monday, October 25, 2004

Angels in America.


Como dije en un post anterior, la televisión me aburre bastante, así que si puedo evitarlo lo hago. Y, de hecho, tengo bastante éxito al respecto. Pero de vez en cuando, si algún amigo o los hados me lo recomiendan, alquilo alguna serie en DVD y miro un poco de televisión.
Angels in America en una serie de seis capítulos que emitió HBO este año. Me decidí a verla porque los actores son casi un número puesto (Al Pacino, Meryl Streep, Emma Thompson, Marie-Louise Parker), porque la produjo y la emitió HBO (y ya tuve un par de experiencias agradables con este canal, una de ellas la estupenda Sex Feet Under) y porque recibió muy buenas críticas, punto éste que para mí no es determinante, pero que en éste caso terminó de empujarme.
La serie es extraña: tiene un guión personalísimo, unos diálogos estupendos, actuaciones impresionantes, una puesta en escena y una fotografía maravillosos; pero no puedo sintetizar de qué se trata.
Después de pensarlo durante un buen par de días podría arriegar una idea, pero tengo la sensación de que eso podría considerarse más como una muestra de lo que yo soy capaz de ver en vez de lo que realmente me estuvieron mostrando. En ese sentido mi idea podría considerarse una especie de Test de Rorschach Estético; aún así me voy a arriesgar: Angels in America habla más de la muerte de Dios que de la ausencia de Dios.
Y me explico: básicamente la serie gira alrededor de un personaje (un hombre joven, homosexual, enfermo de SIDA en avanzado estado) al que se le presenta un ángel para señalarle que él es el nuevo profeta y que debe conseguir que la humanidad deje de "moverse" (léase "migrar, evolucionar, avanzar, aprender, etc.") ya que este "movimiento" produce en el cielo el equivalente de terremotos y, por ende, producirá su destrucción final. Para complicar más las cosas Dios, aburrido ya de los ángeles, ha creado al hombre, pero luego abandona a toda su creación -tanto a los ángeles como a los hombres- y parece que jamás regresará.
¿Ya les dije que era extraña, no? Bien, cuando me refiero a la Muerte de Dios lo hago en el sentido que Nietzsche le dió a esa idea: Dios muere en el momento en que el hombre deja de creer en él o, también, en el momento en que el hombre deja de actuar en concordancia con la idea que se tiene de ese Dios, aún cuando ocupe toda su vida hablando de él y de esas ideas, las que se convierten en una fruta falsa, toda cáscara y nada de sustancia.
Sería tedioso enumerar a toda la galería de personajes, pero no hay excepción a la regla de que todos ellos son, en menor o mayor grado, almas torturadas por pasiones, enfermedades, miedos, mentiras y humillaciones varias. La humanidad, entonces, no es más que un conjunto de seres que no sólo a perdido a Dios, sino que, posiblemente, es la culpable de su muerte.
Aplausos para Al Pacino y Meryl Streep (vaya novedad), aplausos de pie para Jeffrey Wright y Marie-Louise Parker, pero tengo que sincerarme: Emma Thompson me puede. Ya sé que no es una gran belleza y todo lo que quieran; pero que quieren que les diga, con ángeles así hasta me dan ganas de volverme creyente.


Friday, October 22, 2004

El otro proceso de Kafka.


Éste libro podría compararse -en algún aspecto- con otro que leí hace poco tiempo: Jorge Luis Borges de Fernando Savater. Ambos son libros sobre grandes escritores escritos por otros grandes escritores y, además, ambos están escritos desde la pasión.
Elías Canetti lo deja claro desde el principio: "Yo leí esas cartas con una emoción que desde hacía mucho no había experimentado en la lectura de una obra literaria." (Pág. 10).
El muy adecuado título del libro es un resumen exacto de lo que vamos a encontrar en su interior. Canetti analiza las cartas que Kafka le escribió a Felice Bauer, una de las tres mujeres importantes en la vida del escritor checo (junto a Milena y a Grete Bloch amiga, ésta última, de Felice). Cartas que no solo nos dejan asomarnos a la intimidad de la pareja (a este respecto elpropio Canetti se siente un poco incómodo, como un vulgar voyeur, y se disculpa por ello), sino que esas cartas nos dejan ver la intimidad del propio Franz Kafka y comprender sus altibajos creativos.
El título hace referencia al "proceso" que las tres mujeres sometían a Kafka, proceso que no pocas veces era alimentado y magnificado por el torturado espíritu del escritor. A este respecto, el análisis de Canetti es impecable lo que, ayudado por su estilo sencillo y preciso, hace de éste un libro maravilloso.

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